
Cala Salada y Saladeta
Playas vírgenes rodeadas de bosque, con aguas turquesas ideales para desconectar.
“¡El color del agua es irreal!”
La Experiencia
Estas dos calas hermanas son el orgullo de San Antonio y, honestamente, de toda la isla. Imagina un escenario casi teatral: un bosque de pinos frondosos que cae abruptamente sobre un mar de un turquesa tan intenso que parece retocado con Photoshop. Cala Salada es la primera que te encuentras, más accesible, con su mezcla de piedras y arena y sus casetas varadero tradicionales de madera rojiza que le dan ese toque pescador auténtico. Pero la verdadera aventura comienza cuando decides cruzar a Cala Saladeta; tienes que elegir entre un sendero por el bosque o trepar un poquito por las rocas (¡cuidado con las chanclas!). La recompensa es una cala de arena blanca y fina, totalmente virgen, sin chiringuitos ni construcciones, donde el agua es una piscina natural infinita. Es el lugar perfecto para pasar el día entero, hacer snorkel entre los bancos de peces y olvidarse de que existe el reloj.
A destacar
Ubicación
Sant Antoni de Portmany
El Ambiente
Entorno virgen, aguas cristalinas, ideal para fotos increíbles.
Lo Bueno de Saber
Parking limitado (acceso cerrado a coches en verano, hay que usar bus o moto), camino entre calas algo rocoso.
Orientación
Oeste / Noroeste
Consejo Local
Olvídate del coche; el acceso cierra en verano y el parking es una pesadilla. La jugada maestra es coger el taxi boat desde el puerto de San Antonio: llegarás navegando con estilo, sin estrés y directo al agua turquesa.
Longitud
100
Anchura
20